RECONOCIMIENTO DE SENTENCIA EXTRANJERA – EXEQUÁTUR

Si tienes una sentencia dictada por un Tribunal extranjero y necesitas que dicha resolución judicial tenga validez en España, debes acudir a interponer un procedimiento judicial denominado exequátur, cuyo fin es reconocer la validez de dicha resolución en España, permitiendo así su reconocimiento y homologación en un Estado distinto del que se dictó la misma.

Este procedimiento puede ser iniciado por toda persona en cuyo favor se dictó una resolución en un país extranjero, ya sea español o extranjeros residentes legalmente en España.

Se aplica en materia matrimonial y de responsabilidad parental,  la Ley 29/2015 de cooperación jurídica internacional en materia civil y el Reglamento (UE) 2019/1111 del Consejo, de 25 de junio de 2019, relativo a la competencia, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones en materia matrimonial y de responsabilidad parental, y sobre la sustracción internacional de menores. 

La competencia para conocer de las solicitudes de exequátur corresponde a los Juzgados de Primera Instancia del domicilio de la parte frente a la que se solicita el reconocimiento o ejecución, o de la persona a quien se refieren los efectos de la resolución judicial extranjera.

A la demanda de exequátur se deberán aportar una serie de documentos tales como:

a) El original o copia auténtica de la resolución extranjera, debidamente legalizados o apostillados con la Apostilla de la Haya.

b) El documento que acredite, si la resolución se dictó en rebeldía, la entrega o notificación de la cédula de emplazamiento o el documento equivalente.

c) Cualquier otro documento acreditativo de la firmeza y fuerza ejecutiva en su caso de la resolución extranjera en el Estado de origen, pudiendo constar este extremo en la propia resolución o desprenderse así de la ley aplicada por el tribunal de origen.

d) Las traducciones pertinentes con arreglo al artículo 144 de la LEC.

Una vez presentada la demanda, la parte demandada podrá oponerse a ella, acompañando a su oposición todos aquellos documentos que permitan impugnar la autenticidad de la resolución extranjera, la corrección del emplazamiento al demandado, la firmeza y fuerza ejecutiva de la resolución extranjera.

Formalizada la oposición o transcurrido el plazo para ello sin que la misma se haya formalizado, el órgano jurisdiccional resolverá lo que proceda.

El artículo 46 de la Ley 29/2015, de 30 de julio fija aquellas circunstancias que constituirán motivo suficiente para la denegación del reconocimiento de resoluciones judiciales extranjeras:

  • Cuando fueran contrarias al orden público.
  • Cuando la resolución se hubiera dictado con manifiesta infracción de los derechos de defensa de cualquiera de las partes.
  • Cuando la resolución extranjera se hubiere pronunciado sobre una materia respecto a la cual fueren exclusivamente competentes los órganos jurisdiccionales españoles o, respecto a las demás materias, si la competencia del juez de origen no obedeciere a una conexión razonable.
  • Cuando la resolución fuera inconciliable con una resolución dictada en España.
  • Cuando la resolución fuera inconciliable con una resolución dictada con anterioridad en otro Estado, cuando esta última resolución reuniera las condiciones necesarias para su reconocimiento en España.
  • Cuando existiera un litigio pendiente en España entre las mismas partes y con el mismo objeto, iniciado con anterioridad al proceso en el extranjero.

Por tanto, si te encuentras en esta situación y quieres que tu sentencia de divorcio sea cumplida en España con todos sus efectos para que así no pierdas derechos, tienes la posibilidad de solicitar el exequatur en la vía judicial.