ADOPCIÓN MAYOR DE EDAD

Adopción mayor de edad

La adopción es un acto de amor y compromiso que tradicionalmente se asocia con la infancia; sin embargo, en España, existe la posibilidad legal de adoptar a personas mayores de edad.

Este proceso implica una serie de pasos legales y judiciales que buscan garantizar el bienestar y la estabilidad emocional de ambas partes involucradas. En este artículo, exploraremos el procedimiento judicial de la adopción de adultos en España y destacaremos los beneficios que este acto puede aportar a las vidas de quienes deciden embarcarse en este camino.

¿Cómo es el proceso de adopción de personas mayores de edad?

El proceso comienza con la presentación de una solicitud de adopción ante el juzgado de primera instancia del domicilio del adoptante. Este procedimiento se lleva a cabo a través de la denominada Jurisdicción Voluntaria. En el mismo se deberá de acreditar todos los extremos para que la adopción sea posible y que vienen establecidos en nuestro Código Civil del artículo 175 en adelante.

Los requisitos para adoptar a una persona mayor de edad son básicamente los siguientes:

  1. La persona que inicia el procedimiento, esto es adoptante, deberá ser mayor de 25 años y al menos, 16 años más que la persona que desea adoptar, esto es que el adoptado.
  2. El adoptante no podrá superar el adoptado en 45 años.
  3. Debe haber habido convivencia o situación de acogimiento entre adoptante y adoptado, inmediatamente anterior a la emancipación durante al menos un año.

Una vez que estemos seguros de que se cumplen los anteriores requisitos, podría comenzar el procedimiento interponiendo la demanda. Una vez en el juzgado, los trámites consisten en que se confirmen los requisitos exigidos legalmente y que las partes comparezcan ante el juzgado cuando sean citados adoptante y adoptado para prestar su consentimiento.

Respecto al cónyuge o persona unida al adoptante por análoga relación de afectividad, también deberá prestar en el juzgado su asentimiento, que por lo general suele ser un el progenitor o progenitora biológico/a del adoptado/a.

En cuando al progenitor biológico del que se pretende “suprimir”, deberá ser oído por el Juez/a, si bien, se trata más bien de un mero trámite, pues, aunque se diera el caso de que éste se opusiera a la adopción, esta sería irrelevante pues al ser la persona adoptada mayor de edad y no estar sujeta bajo la patria potestad, puede decidir libremente y por tanto consentir dicha adopción. Aun así, habrá que estar a la espera de la resolución, pues el trámite de audiencia ha de darse al progenitor / a biológica y el Juez decidirá finalmente si la concede o no, fundamentando su decisión.

Para que el procedimiento finalice con una resolución estimatoria a la adopción, es indispensable que se cumplan los requisitos expuestos y que las diferentes partes muestren su consentimiento y asentimiento.

¿Cuánto tiempo dura el proceso de adopción de una persona adulta?

El procedimiento es relativamente corto, suele tardar de unos dos a ocho meses, siendo que finalizado el mismo y siendo la resolución estimatoria por la que se concede la adopción, tras que dicha resolución adquiera firmeza, la misma será notificada desde el propio Juzgado al Registro Civil en cuestión para proceder a registrar la oportuna anotación en el certificado de nacimiento del adoptado y el nuevo apellido.

La adopción supone jurídicamente que el adoptado pasa a ser hijo del adoptante con todos los derechos y obligaciones que derivan de dicha unión y contempladas en nuestra ley, entre ellos los derechos hereditarios, teniendo por tanto el mismo acceso a éstos que los hijos biológicos en caso que los hubiera.

La adopción de personas mayores de edad en España es un proceso legal que busca crear un entorno familiar estable y afectivo para aquellos que, por diversas circunstancias, no han tenido la oportunidad de vivir en un ambiente de cuidado y apoyo.

Este acto de generosidad y compromiso puede transformar vidas, ofreciendo una segunda oportunidad para experimentar el amor y la pertenencia en un entorno familiar.